Todo ya,
nos fue dado:
una acción,
un despliegue;
donde descubrir,
reorganizar y romper.
Se puede invocar
al origen
una y otra vez.
Y no puede,
ella,
invocarse a sí misma
simplemente
porque está siendo
dada.
Y ahora,
que agregué estos versos
y vos los mirás
con tus ojos extrañados,
ella,
se volvió a replegar
sobre sí misma
invocando al origen
una vez más y
todo ya…